Contrapunto a la
verticalidad
>>Fotografía: Duccio Malagamba

Los nombres de los habitantes de Benidorm están serigrafiados en las lamas de vidrio que constituyen una de las fachadas de su nuevo Ayuntamiento. Un edificio lleno de contrastes en el que espacios de representación y de trabajo conviven en tres cuerpos: dos bajos y pétreos, nacidos del subsuelo, que sirven de apoyo a un tercero, ligero y elevado, de estructura de acero. El resultado es un gran volumen horizontal, acostado en la ciudad, que rompe la arquitectura en altura del paisaje urbano de la población alicantina.

En sólo cincuenta años, Benidorm ha pasado de ser un pueblo de 3.500 habitantes y una afluencia turística discreta a convertirse en una ciudad que congrega a una población de 62.000 ocupantes censados y unos cuatro millones de visitantes al año. Su administración local ha tenido que crecer aceleradamente para no verse desbordada por el incremento de la demanda de servicios. A esta adecuación responde la construcción de la nueva sede del Ayuntamiento, un antiguo proyecto municipal convertido en referente, a pesar de que su altura contrasta con los rascacielos que inundan el espacio urbano. Pero la corporación local parecía decidida a demostrar que en Benidorm "no solo se sabe construir a lo alto", y se optó por 'acostar' la edificación que, de pie, alcanzaría los treinta pisos.

El edificio se levanta sobre los restos de una plaza a medio construir, al final del Parque de L'Aigüera, que era preciso convertir en lugar de encuentro. Bajo la plaza, un aparcamiento público subterráneo, que ha permanecido en funcionamiento durante todo el proceso de obra. "La necesidad de mantener en uso el aparcamiento actual nos abría la posibilidad -afirman los proyectistas- de construir 'sobre' el estacionamiento y 'sobre' la plaza y, de este modo, situar el proyecto en varios niveles de actuación, a través de un único proceso. Cauce, vacío, puerta, contrapunto a la ciudad vertical por excelencia son asociaciones que surgen vinculadas a esta decisión".

Con este objetivo, se construyó un prisma de 97,20 m. de longitud por 15,30 de anchura y 12 de altura, con una luz entre apoyos de 64,80 m. y voladizos de 21,60 y 10,80 m. a cada lado, elevado 10,80 m. por encima de la plaza situada sobre el aparcamiento.
Perpendicular a este prisma y por debajo del mismo nacen del subsuelo dos bloques de hormigón paralelos, que resuelven la conexión al aparcamiento y su ampliación, y acogen los espacios de acceso, de representación y de servicio más directo al ciudadano. Se trata de estructuras de hormigón visto, de cemento blanco. En la planta baja del cuerpo lateral derecho se encuentran el acceso al Ayuntamiento, el salón de actos -con capacidad para unas 200 personas-, el salón de plenos y la sala de exposiciones, entre otras dependencias. En el ala izquierda se ubican un retén de la policía local y el archivo municipal.
Apoyado en las edificaciones en contacto con el
terreno se alza, a 10 metros del suelo, un inmenso bloque elevado de oficinas, a
modo de caja horizontal, dividido en tres pisos absolutamente diáfanos. Esta
superficie -unos 1.200 metros cuadrados por planta- se destina al área
administrativa, alcaldía y partidos políticos representados en el
Ayuntamiento.
Elemento de especial interés es precisamente la estructura metálica de este bloque principal, apoyado exclusivamente en cuatro soportes de hormigón armado, a través de unos neoprenos zunchados de base 180 x 90 cm, con una distribución de luces que alcanzan 22 metros volados, un vano de 65 metros y un voladizo final de 11 m.
Estructura. Dada la singularidad de las condiciones
de partida y de sus propias características, la estructura es uno de los
aspectos de mayor interés del edificio, tanto por su diseño como por su
complejidad en el proceso de ejecución de las obras, según afirman Rafael
Machancoses y Miguel Navarro, los arquitectos técnicos que han formado parte de
la dirección facultativa. A ello habría que añadir las condiciones de las que
se partía, y que han tenido una incidencia directa en la ejecución de la
estructura.
"Por una parte, explican los arquitectos técnicos, la construcción se asentaba sobre un aparcamiento público, con una ocupación aproximada de 70 x 70 m. y 2 sótanos bajo rasante, que había de mantenerse en funcionamiento con el máximo de plazas ofertadas y sobre el que se proyecta la ejecución de una plaza pavimentada. Por otra parte, había que tener en cuenta las dimensiones del edificio, condicionadas por el ámbito de afección del propio aparcamiento y del programa exigido, disponiendo de un bloque superior de 97,20 m. de longitud por 15,30 m. de anchura y 12 m. de alto, con luces entre apoyos de 64,80 m. De este modo se generan, en proceso de montaje previo al izado, dos cerchas de 64,80 m. de longitud y pesos aproximados de 220 toneladas cada una de ellas, cuatro piezas de voladizo, dos de 21,60 m. y dos de 10,80 m. a cada lado, y dos piezas de arriostramiento perpendicular de 13,80 m., todo ello para ser elevado a una altura de 10,80 m. sobre el nivel de suelo".
Pero, además, se hizo preciso considerar los espacios necesarios para el montaje de las estructuras de cerchas metálicas en obra, de acuerdo a los espacios libres perimetrales y de acuerdo a las limitaciones de sobrecargas admisibles del forjado superior del aparcamiento público, tanto para trabajos de montaje como de izado y aprovisionamiento.

Este último requisito condicionó el montaje de las placas alveolares de los forjados. Las placas pretensadas de 15,00 m. de luz con apoyo directo sobre la estructura metálica se montaban directamente desde los camiones que las transportaban por elevación, evitando, mediante este sistema, la disposición de subestructuras de trabajo, que irían apoyadas sobre el forjado preexistente del aparcamiento y los problemas de acopio de las placas.
Por último, se hubo de tener en cuenta las
limitaciones derivadas del proceso de izado de la estructura metálica respecto
a la sucesión de fases de obra, debido a los condicionamientos de disposición,
acceso y apoyo de las cuatro grúas simultáneas necesarias -dos de 500
toneladas y dos de 300 toneladas- para la elevación de las cerchas metálicas,
así como los debidos a la ejecución estricta de las estructuras de hormigón
de apoyo de las cerchas.
Procesos de implantación. En un primer momento, se procedió a la ejecución de las pilas de apoyo-200 x 120 cm.-, sobre las que descansa la estructura metálica. Las zapatas de apoyo de cada par de pilas sirven de apoyo para la disposición de cada una de las grúas de 500 toneladas -24 m. de longitud- en el momento del izado de las cerchas principales, por lo que el movimiento de tierras y las fases de ejecución de las estructuras de hormigón de las zonas de ampliación hacia cada uno de los laterales del actual aparcamiento se organizaron en función de la accesibilidad a estas zonas de las citadas grúas.
En la zona de superficie, los trabajos de montaje de las cerchas vinieron condicionados por las cargas admisibles del forjado existente y las distancias de brazo de las grúas encargadas de la elevación.
"Las cerchas principales -relatan los arquitectos técnicos- se conformaron mediante cordones de 600 x 600 mm., con espesores de palastros variables de hasta 55 mm. Se montaron en taller con la limitación de tamaño exigida por el transporte a obra, donde llegan para su montaje final. Las piezas de la estructura metálica se subdividen por cuestiones de peso para izado y por su disposición en obra. Las dos cerchas principales de 64,80 x 12,00 m. se montan en posición horizontal, una sobre otra, por las limitaciones de longitud de brazo desde el posicionamiento fijado para las dos grúas principales".

Elevación de la estructura. El proceso de izado de la estructura metálica se realizó a lo largo de una semana de trabajo. En el caso de las cerchas principales, se utilizaron dos grúas de 500 toneladas, dispuestas en cara superior de cimentación, que elevaban cada pieza por punta, y dos grúas de 300 toneladas, dispuestas en la superficie del terreno, que tenían la función de retener y equilibrar cada pieza en el momento de la elevación y el volteo hacia la posición vertical.
Primeramente, se dispuso de una de las cerchas principales entre apoyos de hormigón para después situar las piezas de arriostramiento de 13,80 x12,00 entre apoyos, con el fin de asegurar la provisionalidad de la estructura y proseguir sucesivamente la restante cercha principal y las cuatro piezas de voladizos.


La nivelación y ajuste de la estructura metálica con las pilas de hormigón se realizó con un apoyo provisional en la cabeza de cada pila, mediante encamisado metálico al que se soldaba la cercha. Se disponía de una distancia libre entre hormigón y acero de 25 cm. aproximadamente, que permitía la colocación de las capas de apoyo de neopreno necesarias y el ajuste exacto de nivelación mediante rellenos de morteros de alta resistencia.
Sistema de fachada. El marcado carácter de representación vinculado al uso de este edificio, las condiciones de orientación y soleamiento y la propia organización del mantenimiento de instalaciones y servicios determinaron un sistema de fachada compuesto por varios niveles de actuación.
" De interior a exterior, -explican los arquitectos técnicos- se compone de una fachada convencional formada por una carpintería de aluminio sin aperturas manuales y con juntas de dilatación compatibles con la estructura metálica principal, con diferentes vidrios seleccionados en función de las condiciones de orientación exigidos. Para la integración de los elementos de instalaciones y almacenamiento dispuestos en fachada se incluyeron paños de lamas de aluminio integradas en la propia perfilería, que permiten la inclusión de las ventilaciones y accesos necesarios".

Tras este primer nivel se dispuso de una bandeja accesible de mantenimiento de instalaciones y limpieza de fachada, conformada por elementos de la estructura metálica principal y tramex de acero galvanizado. Tanto los elementos de paso de instalaciones como las propias unidades exteriores del sistema de climatización -que se subdividen por plantas y proximidad y se evita la acumulación de instalaciones no integradas en cubierta- se encuentran en este ámbito.
La fachada principal desde la ciudad, que se sitúa en la orientación sur, consiste en un sistema de celosía de lamas móviles de vidrio laminar y serigrafiado para la protección solar.
"Este sistema -afirman los arquitectos técnicos- se fija a la subestructura de pasarela a través de unos montantes verticales de aluminio tubular que componen el sistema, sobre los que se disponen las piezas de aluminio extrusionado de sujeción de los vidrios, cuyas dimensiones son de 360 x 55 cm, con accionamiento mediante motorización eléctrica determinada a través de regulación automatizada al sistema de gestión y control integrado del edificio. La movilidad de este sistema se ve determinada por las condiciones de optimización energética, de acuerdo a la meteorología del momento o por condiciones de movilidad prefijadas por el propio sistema de control del edificio".
La serigrafía dispuesta a lo largo de las lamas de vidrio que constituyen esta fachada recoge el listado sucesivo de los nombres de los 62.000 habitantes empadronados en el municipio. <<